Por los pelos acabo como la chica de la foto, con el pie enyesado, tomando el sol y leyendo un libro.
Resulta que el viernes en la noche, mientras cenábamos, Enrique mueve su silla con tan mala suerte que con la pata de la silla me pilla el dedo pequeño del pie y.........suena crack
AAAAAAHHHHHHHHHH QUE DOLOR AAAAHHHHHHHHHHH
SE ME HA ROTO SE ME HA ROTO
Los niños llorando del susto, Enrique asustado y de mal humor (esa es su reacción cuando se asusta y no puede controlar la situación) y yo ... pues con lágrimas en los ojos tratando de calmar a los niños y con la tensión por los suelos y sudando como un pollo asado.
Llamo a mi vecina a ver si se puede quedar con los niños para poder ir al hospital pero no está en casa. Llamo a mi antigua vecina pero ha quitado el teléfono fijo y su movil no lo encuentro con los nervios. Así que cogemos a los niños en pijama y todos de excursión al hospital.
LLego al Clínico, bajo sola mientras Enrique va a aparcar el coche. Voy dando saltos por el pasillo hasta llegar a recepción, no había mucha gente y me atiende rápido.
Me dice el chico: siga la línea amarilla y baje las escaleras a mano izquierda,
y le digo: ¿hay algún ascensor? porque sino tendrán que enyesarme también la pierna y el hombro cuando me caiga por las escaleras si voy dando saltitos....
Se ríe y me dice: sí al fondo a mano izquierda tiene un ascensor.
Bueno pues allá voy. LLego al ascensor y al abrirse las puertas sale un enfermero, !vaya que enfermero! y me dice el chico: venga apòyese en mi brazo y ahora le pido una silla de ruedas, y yo.."si, si claro muchas gracias". Luego me acompaño unos 15 minutos mientras me tomaban nota y después me subió a la cuarta planta donde me dejó aparcada en el pasillo...lo bueno dura poco, que se va a hacer.
A partir de allí se acaba lo bueno y comienza la eterna espera a que alguien se digne a atenderte, pero esta vez a Murphy le dió por colapsar el sistema informático del hospital y nadie sabía hacer nada sin los ordenadores.
Después de esperar 45 minutos a ver qué hacía la doctora, si pedía la radiografía a la antigua usansa o nos dejaba allí colgados a todos los de la sala, llamé a mi vecina a ver si ya estaba en casa para que cuidara de los niños. Una vez confirmado que estaba y que podía quedarse con los niños, le avisé a Enrique para que se los llevara a casa, pero la pobre Sarita estaba asustada quería quedarse en el hospital esperándome. La pobre se acordaba cuando tuvo que quedarse en casa de una amiga cuando me hospitalizaron; así que hablé con ella por teléfono y le dije que tranquila que mami no se quedaría en el hospital y que en un rato iría a casa, le dije que podía quedarse despierta esperándome.
Luego tuve que esperar una hora a que arreglaran el sistema para solicitar hacer una radiografía. Pero no hay mal que por bien no venga, el radiólogo también estaba buenísimo, así da gusto ir al hospital. Lo mejor de todo es que el dedo no estaba roto, fue un gran pisotón que me dolería unos cuantos días pero estaba roto. Me pusieron un vendaje y me mandaron un antiflamatorio y tratar de apoyar el pie durante unos días, jaja eso es imposible.
Así que las vacaciones no se suspenden, esta noche nos vamos, con el dedo vendado y un cargamento de libros.
Resulta que el viernes en la noche, mientras cenábamos, Enrique mueve su silla con tan mala suerte que con la pata de la silla me pilla el dedo pequeño del pie y.........suena crack
AAAAAAHHHHHHHHHH QUE DOLOR AAAAHHHHHHHHHHH
SE ME HA ROTO SE ME HA ROTO
Los niños llorando del susto, Enrique asustado y de mal humor (esa es su reacción cuando se asusta y no puede controlar la situación) y yo ... pues con lágrimas en los ojos tratando de calmar a los niños y con la tensión por los suelos y sudando como un pollo asado.
Llamo a mi vecina a ver si se puede quedar con los niños para poder ir al hospital pero no está en casa. Llamo a mi antigua vecina pero ha quitado el teléfono fijo y su movil no lo encuentro con los nervios. Así que cogemos a los niños en pijama y todos de excursión al hospital.
LLego al Clínico, bajo sola mientras Enrique va a aparcar el coche. Voy dando saltos por el pasillo hasta llegar a recepción, no había mucha gente y me atiende rápido.
Me dice el chico: siga la línea amarilla y baje las escaleras a mano izquierda,
y le digo: ¿hay algún ascensor? porque sino tendrán que enyesarme también la pierna y el hombro cuando me caiga por las escaleras si voy dando saltitos....
Se ríe y me dice: sí al fondo a mano izquierda tiene un ascensor.
Bueno pues allá voy. LLego al ascensor y al abrirse las puertas sale un enfermero, !vaya que enfermero! y me dice el chico: venga apòyese en mi brazo y ahora le pido una silla de ruedas, y yo.."si, si claro muchas gracias". Luego me acompaño unos 15 minutos mientras me tomaban nota y después me subió a la cuarta planta donde me dejó aparcada en el pasillo...lo bueno dura poco, que se va a hacer.
A partir de allí se acaba lo bueno y comienza la eterna espera a que alguien se digne a atenderte, pero esta vez a Murphy le dió por colapsar el sistema informático del hospital y nadie sabía hacer nada sin los ordenadores.
Después de esperar 45 minutos a ver qué hacía la doctora, si pedía la radiografía a la antigua usansa o nos dejaba allí colgados a todos los de la sala, llamé a mi vecina a ver si ya estaba en casa para que cuidara de los niños. Una vez confirmado que estaba y que podía quedarse con los niños, le avisé a Enrique para que se los llevara a casa, pero la pobre Sarita estaba asustada quería quedarse en el hospital esperándome. La pobre se acordaba cuando tuvo que quedarse en casa de una amiga cuando me hospitalizaron; así que hablé con ella por teléfono y le dije que tranquila que mami no se quedaría en el hospital y que en un rato iría a casa, le dije que podía quedarse despierta esperándome.
Luego tuve que esperar una hora a que arreglaran el sistema para solicitar hacer una radiografía. Pero no hay mal que por bien no venga, el radiólogo también estaba buenísimo, así da gusto ir al hospital. Lo mejor de todo es que el dedo no estaba roto, fue un gran pisotón que me dolería unos cuantos días pero estaba roto. Me pusieron un vendaje y me mandaron un antiflamatorio y tratar de apoyar el pie durante unos días, jaja eso es imposible.
Así que las vacaciones no se suspenden, esta noche nos vamos, con el dedo vendado y un cargamento de libros.
!!!!!!! FELICES VACACIONES A TODOS !!!!!!!!




1 comentarios:
Me alegro muchisimo que no este roto!
Besotes
Teresa
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