
Hace un par de meses que mi actividad laboral se tiñe de gris y las nubes se agolpan sobre mi cabeza. En realidad todo empezó hace un año, justo antes de firmar el contrato. Las cosas empezaban con mal pie, pero ingenua de mí creí que se arreglarían con el tiempo.
El trabajo me gustaba, por fin podía ejercer remuneradamente mi profesión (tenía años trabajando ad honoren) y lo mejor de todo me permitía estar con mis hijos. Podía trabajar desde casa y asistir a la oficina sólo en reuniones. Luego las cosas comenzaron a cambiar, los pagos se atrasaban (pensé....es una forma de ahorrar, ten paciencia). Debía ir más veces a la oficina, bien...no pasa nada mientras pueda estar con mis hijos si se enferman. Los pagos llegan, que bien, ...no son los que se habló en un principio, primer palo. Acordamos pagos restantes, luego de luchar y no conseguir mayor cosa.
Cambian la oficina de ciudad, para ir no hay problema pues voy con una compañera de trabajo pero para volver, debo ir en un bus que pasa c/media hora y luego coger un tren (1 hora) y luego hacer trasbordo en metro y finalmente caminar....total 2 horas ó 2h y 1/2. Acuerdo ir 2 veces a la semana o 3 como mucho. Luego mi compañera se va de viaje lo que hace inviable mi traslado cada día.
Se acerca la declaración...ahora qué pasará?.....lo que imaginaba......la tormenta se hace más perceptible. Hablo con mi jefe, pido se aclaren pagos y gastos....respuesta....silencio, es decir arréglate la vida. Un mes completo sin poder dormir, haciendo cálculos y tomando decisiones.
Días oscuros se suceden, nubes grises que vaticinan tormenta, por fin cae la lluvia que empaña mi mente. Hace 3 días hablo con un de mis jefes y suelta sin más, como quien no quiere la cosa....no renovaremos contrato....me quedo atónita mirando el teléfono y oigo mi voz decir.."ah vale"....(qué quiero decir con ello?) sabía que ese momento llegaría, si no eran ellos sería yo quien lo dijera, pero qué quiere decir "ah vale". Continúa diciendo....ya te llamará D para decírtelo.

Al colgar el teléfono sentí una angustia en el pecho, sentí estallar la tormenta. Sin embargo no es hasta ayer que me llama (porque escribí un correo preguntando por mi nómina sin depositar y una factura pendiente). Así que quedamos para la próxima semana, cuadrar pagos y recibir la carta de finiquito. Lo que si me adelantó es que si les sale algún trabajo y yo estoy interesada en hacerlo ya me llamarán...ja me río.
Hoy me encontré un escrito muy propio para la ocasión, sólo os copio un fragmento y vinculo el sitio de dónde lo saqué......
Cuando la angustia llegue, cuando la depresión acose,
míralas pero no las abraces, contémplalas pero no las invites.
Tu posees el poder para llorar y para reir.
Elige reir. Elige los días alegres.
Pues bien, ahora debo seguir mi camino y como dicen no hay mal que por bien no venga. No sé exactamente qué haré, porque esto no acabará aquí y en junio del próximo año me veo nuevamente haciendo cábalas. Pero por ahora, dejo un hermoso arcoiris fruto de la esperanza y el deseo de algo mejor.




5 comentarios:
Siento mucho todo esto del trabajo, pero haces muy bien en pensar en positivo. En mi último trabajo, estaba de secretaria en una asesoría, a parte de tardar mogollón en cobrar..., me quedaron a deber 60 euros en sellos y en impresos que pagaba yo de mi bolsillo cada mes y se suponía que a final de mes me los pagaban, el trabajo lo dejé yo por decisión propia pero no llegué a cobrar lo que me debían. Vaya cara.
Bueno cielo espero que las cosas vayan saliendo mejor y que el arco iris brille siempre en tu vida. Un besín tesoro
Ya te lo dije ayer. Seguro que esto es para mejor, porque era un abuso.
ánimo!
Vaya! que casi todos hemos pasado por situaciones parecidas.. y bueno... dicen que " no hay mal que por bien no venga " ya verás que todo irá bien. Importante es que tengas esa actitud positiva a pesar de lo terrible de la experiencia. La reflexión que has publicado es hermosa.
Un fuerte abrazo.
Bethy.
Seguro que hay algo mucho mejor esperandote en otro lado! animo Juli!
Teresa
Es increíble cómo se puede llegar a tener tanta cara... Como tú dices, seguro que hay algo muchísimo mejor a la vuelta de la esquina.
¡¡Un besazo!!
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